65. Sheer Heart Attack

(Un texto del 2014)

En una etapa de gran efervescencia creativa, Queen lanzó su tercer trabajo discográfico en 1974, meses después de Queen II. Con Sheer Heart Attack, la banda londinense rompió con la etapa de experimentación anterior y terminó de delinear ese sonido elegante, operático y a veces suntuoso que se convertiría en su marca de fábrica. Si acaso un tema menor como “In the lap of the Gods”, mejor alineado con el proyecto previo, persiste aún con esa tendencia Progressive que tanto caracterizó a Queen II.

Estuve escuchando el disco innumerables veces a propósito de este trabajo y me percaté de que siempre termino hallando cosas nuevas, detalles, trazos inéditos que se descubren a cada paso y que dotan a esta obra de un sabor único e irrepetible.

El álbum arranca con “Brighton Rock”, un tema ambicioso, trepidante y rítmico, sostenido por el rapidísimo drum de Taylor y los riffs coloridos y vibrantes de la inconfundible guitarra de Brian May, quien lanza también innumerables solos, considerados por muchísimos críticos como de los mejores de la época. May, en esta canción, muestra su inmenso talento sin complejos.

“Killer Queen”, especie de vodevil rockero, sobrevivió compilaciones posteriores, convirtiéndose así en tema cardinal de la primera etapa del grupo. Se hace énfasis aquí en el trabajo de voces, asentadas nuevamente por el trabajo magistral de May. Es, sin dudas, “Killer Queen”, el primero de los temas reconocidos por los neófitos de Queen, junto a “Now I’m here”, rock puro y duro presente en esta misma placa.

La obra más floja es, a no dudarlo, “Tenement Fuster”, trabajo olvidable y prescindible, plano y atemporal, que no encaja en este disco. Pero tras el tropezón, la poderosa y vital “Flick of the wrist”, donde los coros y la batería de Taylor (¡una vez más!) se unen en armonía perfecta.

La joya de la placa es, para mi, la cortísima, exquisitamente melódica y hermosa “Lily of the valley”, donde la voz de Mercury se desdobla en mil y un tonos, alcanzando alturas impensables. ¡Un verdadero alarde de armonía! ¡Un grito poderoso de la banda!

La cara B, repleta de homenajes, es de lo más curioso producido por el grupo. Ahí tenemos a “Stone cold crazy”, un homenaje al rock and roll americano de los inicios, muy a lo Queen. Tema que trae reminiscencias del trabajo de otras bandas inglesas de la época (¡Sí, nuevamente Led Zeppelin!), lo que sirve para corroborar, por cierto, que en este estilo Robert Plant es mucho más efectivo que Freddy Mercury.

La triada de homenajes se completa con “Misfire” una especie de funky setentero, y con “Bring back that Leroy Brown”, be bop de exquisita factura.

En resumen, Sheer Heart Attack es una placa trascendente, sin dudas, en la trayectoria musical de Queen.

Publicado por

Rafael Piñeiro-López

Rafael Piñeiro-López, escritor, ensayista y Doctor en Medicina (1994). Ha sido articulista en diarios como Periodista Digital (España) y La Razón (Argentina). Ha publicado los poemarios "Los Hombres Sabios" (Editorial NeoClub 2015) y "La Bala de Sansón" (Editorial Signum Nous, 2016). Fue fundador y editor general de la revista sobre Arte, Cultura y Pensamiento "Signum Nous". Reside en la ciudad de Miami.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.