287. Notas sobre la Segunda Guerra Mundial

Debemos entender el antinorteamericanismo gestado y desarrollado en Francia, del cual Jean François Revel ha sido el mejor cronista. Primero aquella fracasada y brutal revolución francesa que expuso las miserias humanas como quizás nunca, tan burda y chapucera en relación con la que aconteció en América. Después, la bochornosa actuación de la Francia de la segunda guerra mundial, más despreciable y nefasta cuando se contrasta con el paso arrollador del ejército yuma. Toda acción, en historia, genera consecuencias.
En la foto: El general Philippe Pétain saluda fervientemente al fuhrer cuando aquello del régimen de Vichy…


Franklin Delano Roosevelt no solo propició un peligroso colectivismo con la instauración del new deal o con su inicial fascinación por el organizado y estoico nazismo de la década del treinta, sino que ya hacia el final de la segunda guerra permitió que la ocupación soviética y la presencia de Stalin en la Europa oriental, fuera irreversible. Su muerte en los albores de la contienda no pasó de ser una anécdota amarga.


Los intelectuales (filósofos, historiadores, maestros) lograron su sueño dorado de ser animales de pensamiento y acción, por igual medida, en las filas de la Gestapo nazi. (Recordemos aquella teoría de Nozick que plantea que la génesis del odio hacia el capitalismo por parte de los “hacedores de palabra” se constituye sobre todo en la envidia hacia el hombre de acción). Los amagos anteriores de la revolución bolchevique no eran válidos, pues los intelectuales dirigentes del partido no pasaban de ser unos burócratas del Estado.

Sin embargo, la visión de Heydrich de nutrir a las filas de la inteligencia hitleriana de hombres cultos y estudiados (los Einsatzgruppen fueron la apoteósis de su esfuerzo), luego concretada por el tenebroso Himmler, se hizo realidad y carne ya en plena guerra. El intento de aniquilación de los judíos, por cierto, fue el “logro” mayor alcanzado por aquellos antecesores de los menos masculinos y aguerridos sujetos de Antifa. La retórica de estos intelectuales fue la que terminó por convencer a hombres comunes y corrientes de que matar puede llegar a ser un ideal supremo.

Publicado por

Rafael Piñeiro-López

Rafael Piñeiro-López, escritor, ensayista y Doctor en Medicina (1994). Ha sido articulista en diarios como Periodista Digital (España) y La Razón (Argentina). Ha publicado los poemarios "Los Hombres Sabios" (NeoClub 2015) y "La Bala De Sansón" (Signum Nous, 2016), y el libro de reseñas "Fuera De Este Mundo: Comentarios sobre cine, Televisión, Sociedad y Cultura" (Ego de Kaska 2022) se encuentra actualmente en proceso de edición. También ha sido parte de numerosas antologías como "50 Escritores Cubanos: Panorámica De La Nueva Literatura Exiliada" (NeoClub 2015), "Antología De Cuentos" (Exodus 2021) y "El Libro Rojo Del Marxismo Cultural" (Exodus 2021). Fue fundador y editor general de la revista sobre Arte, Cultura y Pensamiento "Signum Nous". Reside en la ciudad de Miami.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.