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De haberse concretado la revolución de los telefonazos, como tan brillantemente la definiera nuestro amigo Güicho Crónico, entonces estaríamos en presencia de una pequeña obra maestra del maquiavelismo político, lo cual claro está, se traduciría a su vez en un inmenso triunfo para la administración Trump en materia de foreign affairs. Pero tanto el gobierno norteamericano así como la oposición venezolana subestimaron el poder ejecutor de los servicios de inteligencia del castrismo y, sobre todo, el hecho irrebatible de que el ejército “bolivariano” no es, desde hace muchos años, una institución constitucional sino una extensión del chavismo, fabricado a imagen y semejanza de esa invención geopolítica del departamento América de la Habana: el socialismo del siglo XXI.

Publicado por

Rafael Piñeiro-López

Rafael Piñeiro-López, escritor, ensayista y Doctor en Medicina (1994). Ha sido articulista en diarios como Periodista Digital (España) y La Razón (Argentina). Ha publicado los poemarios "Los Hombres Sabios" (Editorial NeoClub 2015) y "La Bala de Sansón" (Editorial Signum Nous, 2016). Fue fundador y editor general de la revista sobre Arte, Cultura y Pensamiento "Signum Nous". Reside en la ciudad de Miami.

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