578.

La envidia y el resentimiento social no sólo generan revoluciones sino también asesinatos de niños inocentes. Hace ya muchos años, en la foresta de Lapanges, en las aguas del río Vologne, la mirada muerta del pequeño Gregory cubrió de sombras una región entera. Las alas negras de cuervos horripilantes planearon sobre las almas impuras. Un juez pusilánime, unos periodistas corruptos, un abogado oportunista y una familia envidiosa propiciaron que la historia de La France se tiñera una vez más de ineptitud y de vergüenza.

Siempre la opinión de las masas es moldeada por la prensa. Por eso es que, de cierta manera, la historia a lo largo de los años es también inventada por los medios. No ocurre solo en tiempos de este antitrumpismo atroz. El periodismo, como dingo hambriento y sanguinario, se aferra al gaznate de la presa escogida y la desgarra.

La narración de la muerte de Gregory Villamin es también el revival de muchas venganzas. Juzguen por ustedes mismos. Lo pueden ver en Netflix.

De nada.

Publicado por

Rafael Piñeiro-López

Rafael Piñeiro-López, escritor, ensayista y Doctor en Medicina (1994). Ha sido articulista en diarios como Periodista Digital (España) y La Razón (Argentina). Ha publicado los poemarios "Los Hombres Sabios" (Editorial NeoClub 2015) y "La Bala de Sansón" (Editorial Signum Nous, 2016). Fue fundador y editor general de la revista sobre Arte, Cultura y Pensamiento "Signum Nous". Reside en la ciudad de Miami.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .