601

Hay un cierto carácter apocalíptico en el nazi feminismo, en el que la ilusión de un mundo regido por machorras (luego del adecuado exterminio mortuorio del varón avasallador) es el “dorado orgásmico” de sus ejecutoras. De más está decir que se trata de una idea muy reaccionaria, muy anticientífica y, por supuesto, divorciada de las más elementales normas de la biología. Tal y como afirmara Camila Paglia, “la única aportación de este feminismo es un análisis desde el punto de vista político”.

Por cierto, un delicioso recordatorio de cómo funciona el orden natural de las cosas fue aquel match tenístico entre las invencibles y todopoderosas hermanas Williams y un flacucho e irresponsable jugador alemán llamado Karsten Braasch y que para entonces ocupaba el muy poco glamoroso escalafón 203 en el ránking de tenistas hombres. El tipo, luego de jugar golf esa mañana, se despachó rápidamente a las dos hermanas con marcadores de 6-1 (a la Serena) y 6-2 (a la Venus) sin esforzarse demasiado. ¡Que lo disfruten!

Publicado por

Rafael Piñeiro-López

Rafael Piñeiro-López, escritor, ensayista y Doctor en Medicina (1994). Ha sido articulista en diarios como Periodista Digital (España) y La Razón (Argentina). Ha publicado los poemarios "Los Hombres Sabios" (Editorial NeoClub 2015) y "La Bala de Sansón" (Editorial Signum Nous, 2016). Fue fundador y editor general de la revista sobre Arte, Cultura y Pensamiento "Signum Nous". Reside en la ciudad de Miami.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .