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Raymond Chandler hablaba de la mirada inescrutable de los asiáticos. Y a Ridley Scott le ofrecieron hacer Black Rain porque los edificios de Blade Runner parecían ser parte de la cosmografía de Tokio. Japón es una nación muy singular, hay que decirlo.

Earthquare Bird, una cinta maltratada por la crítica posee, sin embargo, esa atmósfera oriental donde la tensión simula el filo de una nihontō nipona. Scott la produce. Wash Westmoreland la dirige, mostrándonos esas callejuelas oscuras aprisionadas entre la abigarrada arquitectura citadina. Por algo el maestro Borges nos decía que el arte es alusión y no expresión.

(Por Netflix).

Publicado por

Rafael Piñeiro-López

Rafael Piñeiro-López, escritor, ensayista y Doctor en Medicina (1994). Ha sido articulista en diarios como Periodista Digital (España) y La Razón (Argentina). Ha publicado los poemarios "Los Hombres Sabios" (Editorial NeoClub 2015) y "La Bala de Sansón" (Editorial Signum Nous, 2016). Fue fundador y editor general de la revista sobre Arte, Cultura y Pensamiento "Signum Nous". Reside en la ciudad de Miami.

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