933. La muerte de la humanidad

Los burgueses que crearon esa filosofía utópica en los salones de Colonia, Paris, Bruselas y Londres, emularon a la herejía cristiana, según el renombrado editor Tom Bethell. Ello a pesar de las discordancias de San Agustín y Santo Tomas de Aquino, uno por no ir de la mano con el dogma y otro por contraponerse a la razón.

Lo cierto es que detrás de la utopía de Marx se esconde esa intención malsana de provocar “la muerte de la humanidad”, al decir del matemático ruso Shafarevich. El propio pensador alemán lo plasmaría con su puño y letra. El objetivo final, el “dorado” de la causa sería “el derrocamiento total de todas las condiciones sociales existentes”.

El despojo de todo rastro de individualidad, la materialización del odio, la abolición de la propiedad privada, la destrucción de la familia, el aniquilamiento de la fe… Exactamente, Shafarevich, camarada, ¡la muerte de la humanidad!

Solo que ahora las hordas bolcheviques, cubiertas por los desechos del muro de Berlín, han dado paso a ese nuevo y vigoroso ejercito de burócratas y demócratas falsos que, convencidos de la inutilidad, de la futilidad de las viejas escrituras, rediseñan la estrategia y se dedican  a levantar impuestos, a redistribuir los ingresos y a controlar las propiedades por mediación del estado.

El peligro mayor no proviene del socialismo del siglo XXI, esa fantochada colorida y tropical alimentada desde de La Habana, ni del antiguo imperio ruso y mucho menos de la depredadora China. Propongo que busquemos en nuestro patio. Como siempre, será el primer mundo quien imponga sus condiciones al resto de la humanidad.

El debilitamiento del matrimonio y la familia, la tiranía del “buenismo” político con sus inacabables legislaciones en favor del aborto más brutal y del encumbramiento de la relación entre idéntico sexo, carcomen al mundo occidental. El triunfo del relativismo moral oscurece el futuro. Estemos alerta. La muerte de la humanidad parece pernoctar al doblar de la esquina.

*Escrito un 6 de julio del 2014, hace ya seis años.

Publicado por

Rafael Piñeiro-López

Rafael Piñeiro-López, escritor, ensayista y Doctor en Medicina (1994). Ha sido articulista en diarios como Periodista Digital (España) y La Razón (Argentina). Ha publicado los poemarios "Los Hombres Sabios" (Editorial NeoClub 2015) y "La Bala de Sansón" (Editorial Signum Nous, 2016). Fue fundador y editor general de la revista sobre Arte, Cultura y Pensamiento "Signum Nous". Reside en la ciudad de Miami.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .