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¿Recuerdan cuando les conté que el general Erich Ludendorff fue el visionario que vio en Lenin a la figura capaz de sacar a la Rusia de Kerensky de la guerra, para así garantizar que el frente oriental dejara de ser una preocupación para Alemania? ¿Y que por ello financió el regreso del líder bolchevique a la madre patria, además de soportar financieramente al partido comunista? Pues bien, este Ludendorff es el mismo que se alió al hasta entonces desconocido Adolf Hitler para librar el golpe de Munich en 1923. La historia, a veces, se remite a un pequeñísimo cúmulo de personajes, alrededor de los cuales gravitan los hechos. Traduciendo: la historia suele fabricarse por poquísimos hombres. Así siempre ha sido.

Publicado por

Rafael Piñeiro-López

Rafael Piñeiro-López, escritor, ensayista y Doctor en Medicina (1994). Ha sido articulista en diarios como Periodista Digital (España) y La Razón (Argentina). Ha publicado los poemarios "Los Hombres Sabios" (Editorial NeoClub 2015) y "La Bala de Sansón" (Editorial Signum Nous, 2016). Fue fundador y editor general de la revista sobre Arte, Cultura y Pensamiento "Signum Nous". Reside en la ciudad de Miami.

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