Familia 3

Antes de ayer mi viejo cumplió años. Hoy es el día de los padres. Es una coincidencia datística que se repite, por supuesto, cada año, y que se me legó también a mí en torno al día de acción de gracias. Ayer Nicole, que ha mejorado mucho de su pierna y no siente dolor, me dijo en la cocina que en la noche del 17 para el 18 había soñado con “Abuelo Papi” y que éste le contaba alguna historia mientras la acompañaba, sentado en la cama. ¿Y si el viejo vino a conversar en la noche de su cumpleaños con su nieta? ¿Y si acaso fue capaz de traspasar las barreras de esa dimensión inexpugnable a la que creo que muchos nos largamos cuando finalizamos nuestra vida terrenal? No pude ni siquiera evitar el llanto, la tristeza y la esperanza. El abrazo de Nicole, mi hermosísima princesa de 14 años, alivió mis pesares. La fragilidad del tiempo nos vuelve vulnerables y tontos en algún momento. Me repito a mí mismo que nunca volverá a suceder, y es muy probable.

Publicado por

Rafael Piñeiro-López

Rafael Piñeiro-López, escritor, ensayista y Doctor en Medicina (1994). Ha sido articulista en diarios como Periodista Digital (España) y La Razón (Argentina). Ha publicado los poemarios "Los Hombres Sabios" (Editorial NeoClub 2015) y "La Bala de Sansón" (Editorial Signum Nous, 2016). Fue fundador y editor general de la revista sobre Arte, Cultura y Pensamiento "Signum Nous". Reside en la ciudad de Miami.

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