1310

LMOA no es una mala persona, seguramente. Por el contrario, es muy probable que sea un tipo simpático, agradable, empático; un buen socio del barrio, incluso. Tampoco es un cristo redentor. Ni un estadista ni un héroe. Es un muchacho normal, común y corriente, me parece. Un hijo “rebelde” del sistema. Alguien a quien han metido en un atascadero de difícil salida. Algunos lo eligieron para que representara un show que quizás ni él mismo dimensiona. LMOA es el cordero a sacrificar. Ni más ni menos..

1307

Después de dar mi opinión (atravesada pero honesta) sobre el tema de Cuba, vuelvo a mis preocupaciones esenciales. No, quienes creen en San Isidro no son mis enemigos. No, la tiranía no es honesta. No, no pienso que este tipo de oposición me represente, de ahí mi anémico entusiasmo (la histeria colectiva jamás me ha seducido, lo siento mucho). Y no, quienes se desmarcan del discurso de moda no pertenecen al G2.

Ahora, sigo en lo mío…

1306

La pesadísima sombra del ghandismo planea sobre Cuba desde hace varias décadas. Que daño le ha causado a la causa de la libertad en la isla! Por alguna razón idiosincrática y/o psicológica, el cubano desde siempre, amén de matarse a sí mismo por las más triviales causas, ha hecho del martirologio un excepcionalismo moral.

La imagen estética del apóstol moribundo y el legado intelectual de Martí fueron santificados tras su caída en Dos Ríos (un suicidio a todas luces, según creía el propio Fermín Valdés Domínguez) en aras de crear una referencia de cubanidad. Al parecer, las naciones necesitan de símbolos en torno a los cuales construir sus identidades. De allí los héroes y los mitos. De allí los apóstoles y próceres. (Pero Cuba más)

1305

Señores, dejen las turcas y las guayabas de una vez por todas, que eso no les va a otorgar validez moral alguna. Todo lo contrario. Decepcionarán a sus crédulos seguidores y fortalecerán aún más a la añeja tiranía. Hay muchísima gente de buena fe que sucumbe con facilidad a los cantos de sirenas. No sean crueles.

(*No obstante a todo, de una forma u otra el neocastrismo se impondrá. La Bruguera será ministra de cultura. Y el Cangrejo presidente del congreso).

1294

Lo terrible es que no acabamos de entender que la llamada justicia social crítica y todas sus teorías extremistas y anticientíficas sobre género y raza han llegado para quedarse, pues forman parte del discurso oficial del poder en todo el Occidente.

(Recuerdan los chistesitos sobre el castrismo en Cubalandia y la chota generalizada a la tiranía de marras? Pues bien, más de sesenta años y contando. Entienden cuál es mi punto?)

Nada más perjudicial que relativizar el horror…


Tampoco hemos comprendido que vivimos el preámbulo de la muerte de las ideologías clásicas. Ni comunismo, ni liberalismo, ni capitalismo explicarán el devenir futuro. El debate sobre el papel superlativo del estado ya ha sido definido. La muerte y la desprotección de las libertades individuales son un hecho. La apoteosis del autoritarismo tecnológico nos sopla sobre la nuca. Ya veremos…

1291

El castrismo tiembla tras el folclórico y combativo Baile de los Cisnes ejecutado en plena calle, con el acompañamiento musical del muy pronto redimido silvio rodríguez (así, en minúsculas, claro). Eso, por un lado.

Y por otro, hay una seriecilla en Netflix sobre una “familia cubana” dueña de un Bakery en plena calle ocho, donde ninguno de los actores (absolutamente ninguno) es… cubano! Puertorriqueños, colombianos… y hasta peruanos! Pero ningún cubiche en una ciudad plagada de compatriotas. Eso les dice algo?

Y hasta aquí las noticias faranduleras de hoy domingo. Nos vemos en la próxima, muchachos.

1266

A la isla… de lejos. De hecho, creo que la imposición del neocastrismo es sólo cosa de tiempo. ¿Que qué cosa es el “neocastrismo”? Pues… la ilusión de una democracia occidental con Tania Bruguera de ministra de cultura, Otero Alcántara de vocero en la ONU y el Cangrejo de ministro del trabajo…

1254

Iba a hablar del filme “Plantados”, pero todo el mundo ya lo ha hecho. No hay demasiado que aportar. Quizás, sólo, que más allá de cualquier análisis estético o cultural que quiera hacerse, para mí lo verdaderamente importante en este caso es el alto contenido testimonial que posee la obra. Hablar alto, fuerte y sin tapujos contra los horrores del castrismo, aparte de ser un ejercicio atípico y escaso en estos tiempos (contrariamente a lo que muchos piensan), merece admiración y respeto.

1252

A propósito de Plantados y el festival de cine de Miami:

Aunque muchos balseros se hayan convertido al anticastrismo en los últimos tiempos (el fenómeno del trumpismo tuvo que ver con eso) los que manichean el poder en estos predios siguen teniendo un corazoncillo rojo púrpura…

1237

Pienso que el castrismo puro y duro de la etapa estoica ni se eternizará ni se destruirá tampoco. Simplemente terminará diluyéndose (de hecho, ya hace rato que anda en ese proceso) hasta formarse una amalgama donde cohabitarán los artistas inclusivos del “nosotres” con los dirigentillos juveniles del gobierno. La jugada está cantada. El pacto se ha firmado, que no les quepan dudas. Que la Cuba canelista se haya plegado a la histeria trans-covidiana del afeminado mundillo occidental es la más clara pista de hacia dónde se dirige el futuro de la isla. Cuestión de tiempo. Mientras tanto, sigan emocionándose, que el desengaño espera a la vuelta de la esquina… (es una lástima, teniendo en cuenta la gente buena que también anda enredada en todo esto)

1234

El destino de Cuba está marcado. El globalismo del futuro luminoso también se la jamó con papas. Veremos los resultados, casi con seguridad, muy pronto. No en balde Arenas, como bien me recuerda el maestro Alejandro Gonzalez Acosta, se adelantó a todos asegurando que los cubanos veníamos del futuro. ¡Hoy sabemos cuánta razón tenía!

1229

El castrismo ha calado tan profundamente en el imaginario criollo, que la principal ofensa que se le puede espetar a cualquier contertulio en un debate es decirle precisamente “¡castrista!”

Claro, no soy inocente en absoluto. Tampoco seré yo quien venga a enarbolar la bandera del “buenismo” excusando a unos y otros. Y es que una cosa es cierta: casi siempre alguno de los involucrados posee realmente un corazoncillo castrista.

Y no me refiero a la naturaleza autoritaria que pueda animar a estos especímenes de que les hablo. Me refiero a la ideología que los atosiga y los corroe, la del colectivismo a ultranza, la de la hipocresía del “mejoramiento humano”, la de la igualdad a toda costa.

Y es que no se puede ser anticastrista recelando del individualismo y de la libertad. Es tan simple como eso. (Las medias tintas tampoco valen).

1228

El tipo que pone en su muro “Yo soy Yotuel”, por regla general es el mismo que te comparte un pseudopoemilla cheo de ese bodrio folletinesco que es Alexis Valdés, o el que se refiere como “nosotres” o “elles” a un grupo cualquiera de personas. Y eso sí, casi todos, sin excepción, te hablan de “bloqueo” y no de “embargo”. Y si por una de esas cosas de la vida te mencionan la segunda palabra, invariablemente va ligada a la fracesilla “es causa del sufrimiento del pueblo cubano…”.

Vamos, mascarita, que te conozco!

1217

Escrito el 14 de febrero del 2014:

Uno de los argumentos más utilizados a favor del levantamiento del embargo, es que el castrismo se ha aprovechado de este para justificar sus limitaciones y para victimizarse ante la comunidad internacional. Hay algo de cierto en ello, pero lo que no entienden los apologistas del “cambio” es que el régimen de La Habana no hizo más que aprovechar lo que ya estaba allí, lo inevitable, para intentar sacar provecho.

Si le dieran a escoger a la dictadura entre tener o no tener el embargo, escogerían sin dudas la segunda opción, a diferencia de lo que muchos “cubanólogos” repiten constantemente Y la razón es simple, el régimen necesita tener acceso a créditos para poder obtener lo que les plazca en los mercados internacionales. Eso es un hecho. Eliminar el embargo reforzaría aún más a los hermanos Castro.

No es el pseudo bloqueo el que ha generado esa vergonzosa solidaridad del mundo entero con los criminales que rigen los destinos de la isla; ha sido el antiamericanismo, ese sentimiento “universal” al que Jean Francois Revel aludió con tanta maestría. Es decir, el socialismo cubano es también un producto de los prejuicios de los otros hacia el modelo político estadounidense. Son los Castro, a no dudarlo, consecuencia del odio y de la envidia de los otros.

Alegar por la desaparición del embargo es amoral. No debe ni puede aspirarse a la justicia en Cuba exigiendo que se le hagan concesiones al castrismo, mucho menos permitiéndoles el acceso sin límites a los mercados. ¿Y qué hay del espíritu original del embargo? ¿Qué de las confiscaciones y los robos? Pero son los tiempos de Barack Obama. No puede pedirse mucho más a una administración que parece estar haciendo hasta lo imposible para que la dictadura de la isla sea percibida como una nación común y corriente. En esa estamos…