2026

Resulta muy naive pensar que las libertades individuales pueden recuperarse desde el mullido sofá de la sala de la casa. La compra de twitter por Elon Musk se ha convertido, de pronto, en la nueva revolución americana, en el nuevo arribo del mesías. Y es que las masas siempre estamos a la espera del salvador de turno. No digo yo que de ahora en adelante la red social de marras no será más inclusiva y tolerante, pero de ahí a creer a pie juntillas que el nuevo “titán” de la justicia te salvará el trasero, va un buen trecho.

2016

Hablemos sobre las elecciones de medio término del próximo mes de noviembre aquí, en los Estados Unidos. Sí, es muy posible, como muchísimos de ustedes afirman con entusiasmo, que el partido republicano retome la mayoría en una o ambas cámaras. Por qué pasaría una cosa como esta? En primer lugar, porque el “gobierno” de Joe Biden ha resultado ser un verdadero desastre, tal y como se preveía. En segundo lugar, porque de manera tradicional el partido en el poder suele perder este tipo de comicios. En tercer lugar, porque en las últimas elecciones presidenciales una mayoría sin precedentes votó por el infausto Trump aunque el resultado electoral fraudulento haya dicho lo contrario.

El probable desenlace plebiscitario será difícil de maquillarse, tal y como ocurrió en las presidenciales, pues no creo que el sistema esté arreglado y dispuesto para “ripiar” a una mayoría de candidatos. Es decir, siempre podrá cometerse un fraude por aquí, una trampilla por allá, pero el timo escalofriante de hace un par de años seguramente no podrá replicarse ni siquiera en una minoría de contiendas.

Ahora, coloquémonos en el escenario de que el republicanismo gana una o ambas cámaras. Qué pasaría? Primero tengamos en cuenta que estaríamos hablando sobre la victoria de un partido que, por encima de cualquier otra cosa, sólo le importa regir siguiendo cualquier regla establecida, sea esta cual sea. Bien, de ganar el republicanismo no sucedería absolutamente nada.

Este es el partido que apuñaló por la espalda al presidente anterior, al que abandonaron, traicionaron y crucificaron largo y tendido entre el 2016 y el 2020. Este es el partido que, en nombre de un falso progreso y humanismo ha traicionado los principios del conservadurismo de pé a pá. Este es el partido que a sabiendas de que por mediación de un fraude-golpe se les despojó del poder, siguió jugando a la normalidad en aras de mantener privilegios y de seguir “en el discurso”. El partido republicano es tan necesario a la causa de la muerte del excepcionalismo norteamericano como el demócrata, nunca lo olviden.

Pero una victoria del republicanismo en estas elecciones de medio término traería consigo, sobre todo (lo cual es una cosa inevitable; a estas alturas no me pregunten por opciones) un precedente peligrosísimo y letal: la validación de una democracia disfuncional y fraudulenta con la cual muchos de ustedes aún se siguen emocionando y, aún peor, esperanzando.

Con ello seguiría cimentándose la ilusión del “poder del pueblo”, una cosa siempre inexistente pero que en los tiempos que corren, despojados del discurso ideológico tradicional, amenaza con apuñalar definitivamente la yugular del discurso de los padres fundadores. En todo caso, USA está muerta y nosotros somos sólo testigos del desfile fúnebre.

2000

Konstantin von Eggert, un periodista de amplia carrera en Rusia y con estrechos lazos con el Foro de Davos (donde le publicaron este artículo que cito, por cierto), miembro del Chatham House – Royal Institute of International Affairs (quienes dicen que sus «tres objetivos del segundo siglo están destinados a permitir y construir sociedades pacíficas, sostenibles e inclusivas») deja entrever el por qué a la Rusia de Putin la masticaban sin tragarla. Dice von Eggert:

«Hubo un brillante momento transformador recientemente cuando Rusia se unió a la OMC, confirmando así a sí misma y al mundo en general que su economía está inextricablemente unida para siempre con otras en la era de la globalización. Sin embargo, pasarán años antes de que Rusia se sienta cómoda en la organización y aprenda las cuerdas en el interminable proceso de toma y daca de la OMC. También tomará tiempo (si no mucho) para que las realidades políticas internas de Rusia cambien y para que nuevos líderes más audaces lleguen a la escena, aquellos que no estarán sumidos en el obsoleto pensamiento de suma cero».

En todo caso, tampoco Rusia es el adalid (a pesar del nacionalismo eslavo de Putin) antiglobalista al que muchos aluden. Mientras el presidente ruso popularizaba en las redes posiciones férreas y conservadoras en relación a temas sobre la llamada justicia social crítica o el terrorismo islámico, la cadena oficialista RT arremetía fieramente contra el trumpismo y apoyaba las causas de Black Live Matter y demás progres locales.

De hecho, tan sólo en Octubre del año pasado, Rusia se unió al Centro para la Cuarta Revolución Industrial, patrocinado y manejado por el Foro Econòmico Internacional. ¿Que quiénes firmaron el acuerdo en Moscú? Nada menos que el presidente del Foro, Børge Brende y el Viceprimer ministro de Rusia, Dmitry Chernyshenko.

Este es un conflicto complejo y profundo que trasciende ideologías e intereses y que solo podría explicarse con cierto grado de certeza desde las geopolíticas que «construyen» el futuro. Nosotros, meros espectadores y opinadores, seguramente ni tenemos idea. Vivimos los prolegómenos de una nueva era y los poderes que pujan por el cambio terminarán erigiéndose sobre los más débiles. De eso se trata, también, la naturaleza humana.

1598

ER, la serie creada por Michael Crichton, sirve como una especie de tracking circunstancial que permite hacer un seguimiento preciso de la inserción y evolución de los conceptos de la llamada justicia social crítica en el alma de la nación norteamericana. Ambientada en una sala de emergencia de un hospital financiado con dinero público en la ciudad de Chicago, sus primeras seis temporadas (1994-2000) reflejan todo debate social desde una perspectiva donde prima el sentido común y la civilidad del discurso de las ciencias. Pero ya entrando directamente en la séptima temporada (2000-2001) cualquier atisbo de prudencia y seriedad termina largándose por la taza del baño.

Así, como quien no quiere las cosas, aquellos temas que antes se habían manejado con sapiencia y prudencia, con la llegada del nuevo siglo y el Bushismo corporativo entran de súbito a la palestra del debate de la mano de los complejos, el racismo victimista, la teoría anticientífica del género y todo tipo de concepciones retrógradas, medievales y contrarias a la bilogía más básica y sustancial. Es decir, de manera soberbia, como un tumor que se metastiza a velocidad vertiginosa, comenzaba a imponerse la visión de un “progresismo” reaccionario que hoy, a la vuelta de dos décadas, se ha constituido en un nuevo acápite moral que tasa y regula cada acción de las instituciones y los hombres.

En tiempos en que la distopia del colectivismo tecnológico se ha vuelto una realidad reconocida abiertamente por sus propios propulsores (ONU y su apéndice el foro de Davos, el status quo bipartidista norteamericano, burócratas y administradores de naciones dependientes como Ucrania y sucedáneos) y la acusación de “conspiranoia” ha dado paso a la “necesidad” de reconocer la apoteosis de los Estados como un sine qua non de la evolución positivista de las sociedades y los hombres, ER ya no es la mierda que debería ser tras su rendición temprana al buenismo horrendo, sino un parámetro cultural que establece pautas y otorga méritos. Sí, luego de decenas de siglos de “evolución “, tan bajo hemos caído. Y es que todo parece ser producto de un estado natural del hombre hacia el tumulto cavernario del humano simio de Darwin.

Fó, que peste!

1597

RT, sin dudas, es un medio de propaganda al servicio del gobierno ruso, así como la inmensa mayoría de los grandes conglomerados periodísticos del Occidente son medios de propaganda a favor de los poderosos que han convertido el presente en una distopia Dickiana. Ni más ni menos.

1592

“Presidente Biden, usted es el líder de su nación. De una gran nación. Pero yo quisiera que fuera el líder del mundo, porque ser el líder del mundo significa ser el líder de la paz”.

Pobre Ucrania! Abandonada a su suerte por aquellos que la exprimieron, la embaucaron y la usaron, ahora clama por una solidaridad (a través de su irresponsable presidente) que sólo causa nauseas entre los burguesillos de salón del Occidente.

Pero Zelenski, en su desesperación, repite los mismos argumentos falaces que han colocado al mundo al borde de una distopia. Ni Biden, ese anciano senil, es un líder legítimo y probo, ni existe un mundo libre ni la paz es inherente a la naturaleza humana.

La hipocresía del buenismo, por cierto, escaso favor hace a las causas justas. Aquellos que dicen abogar por la bondad, en realidad poco difieren de sus verdugos. Los vemos a diario en estos lares.

1583

El nuevo mundo se va modelando a una velocidad vertiginosa. Es decir, los postulados del foro económico internacional se cumplen a paso raudo y con precisión milimétrica, con el apoyo, simpatía y respaldo de las grandes fortunas, de políticos influyentes (los más!) y de instituciones de toda laya.

La “transición hacia “vías más sustentables de energía” transita camino seguro (los precios de la gasolina son inabordables y los autos tradicionales desaparecerán entre el 2030 y el 2050); la riqueza se redistribuye (es decir, la pobreza se generaliza entre la gente llana) y los gobiernos obtienen aún más poder.

Nada, desde hace mucho, es casualidad. Nadie que entorpezca este “futuro luminoso“ tendrá cabida en el nuevo mundo. Y mientras, la gente jugando a la democracia, cuanta inocencia!

1581

Que el ministro de relaciones exteriores de Ucrania, Dimitro Kuleba, haya incluido en su pedido de ayuda (cuando invitó a sumarse a apoyar militarmente a su país) al “nuevo orden mundial” como motivo vital de defensa… no es un hecho menor. El mundo, ciertamente, ha cambiado. Lo de Putin y la OTAN se trata, por supuesto, de geopolítica pura y dura, pero también de instinto de supervivencia… como siempre.

Putin, un nacionalista que en materia de defensa de los postulados “conservadores” del viejo mundo ha sido siempre ambiguo, desde esta contienda será elevado a la categoría de titán del tradicionalismo. Es eso bueno o malo? Acertado o fallido? Dependerá de la visión que tenga cada quien del mundo. El resto es bobería, Sarría.

1574

No se molesten, señores, que no lo digo yo. Sólo me remito la opinión de Aleksander Dugin, ideólogo de la nueva Rusia. Ni más ni menos.

“… pienso que el idealismo político que Trump representa es mucho mejor que el globalismo de Hillary Clinton y todo ese pantano liberal. Trump es mucho mejor que sus enemigos (…) luego de llegar al poder, y sobre todo después del cese de Bannon, Trump ha caído en las manos de los neoconservadores y ha perdido su línea. Se halla en una situación compleja, porque todo el Estado norteamericano está diseñado a partir de postulados liberales y globalistas, lo que no le ha permitido lleva a cabo su estrategia”.

1573

A partir de unos apuntes sobre el tema que tomé hace ya unos años:

Putin es más Nicolás Primero que Pedro el Grande. Si Yeltsin se acercó a Europa, Putin la rehúye… y probablemente con razón. El líder ruso es un nacionalista autoritario que como todos aquellos que han regido a la Rusia gigante, posee ansias imperiales. Por ello es un nostálgico de la URSS, lo que la gente no comprende es que la raíz de su ambición es territorial, geopolítica y no propiamente ideológica. Su ilusión quizás nunca fue regir, pero sí ser contraparte de Estados Unidos, un imperio que se desmorona y que muy pronto podría ser retado sin demasiado aspaviento.

Putin es antiglobalista, conservador social de la vieja usanza (el comunismo ortodoxo también lo fue, como el castrismo, por ejemplo) y estatista, como cada zar anterior que ha regido a la Rusia. Sus alianzas están basadas en el antinorteamericanismo tradicional, por ello se opone a la OTAN y a la disolución del tratado de misiles, y por ello también justifica, por ejemplo, el despliegue de misiles de la URSS en la Cuba castrista.

El principal ideólogo del putinismo es Aleksander Dugin: teórico del Eurasismo y de la Cuarta Teoría Política. (cuarta vía). La raíz del eurasismo se afinca en el tradicionalismo, el antiliberalismo, antioccidentalismo y, también, en el rechazo a la URSS. Dugin postula que el liberalismo, vencedor del comunismo y del fascismo, se encuentra en una profunda crisis, porque ha sido corroído, corrompido por la vocación del ser humano al totalitarismo. Lo llama fase post moderna y nihilística del liberalismo.

La creencia de la cuarta vía propuesta por Dugin recae en el Dasein de Heiddeger, ese estado primario y natural de cosas sobre lo cual no se ha construido nada. Entiende que la oposición al liberalismo occidental en un posicionamiento inevitable, ya que es una forma perversa y decadente de civilización. Pero también se opone al comunismo, debido a su interés materialista y su doctrina ateísta.

Eso sí, un futuro regido por el putinismo o cualquier otro líder ruso sería el estatismo lo que predominaría. “El socialismo era un factor positivo, como lo era también la organización orgánica, natural, precomunista, de la Unión Soviética. Y esa organización y esos valores sociales debían ser salvados, siempre y cuando, como decía, elimináramos el dogma materialista, ateo y progresista de la ideología soviética”, dice Dugin.

Es decir, la Rusia antiglobalista es inevitablemente colectivista, una de esas paradojas a las que nos enfrentamos en esta nueva era donde las ideologías tradicionales, aunque ustedes no se enteren, se han largado por la cañería como agua. El conflicto con Ucrania es uno de esos hechos que modelarán el futuro.

1572

En todo este rebemberembe me llama mucho la atención como la izquierda criolla “anticastrista”, usualmente tan modorrita y zorra, ha puesto pie en tierra por una de las partes, y hasta varoniles parecen en su inconsecuencia. Ah, si no los conociera!

Si tú que me lees añoras aquellos ejercicios sádicos donde las masas revolucionarias empalaban, como Vlad a sus terribles enemigos, a los “gusanos” y contrarrevolucionarios que se oponían al discurso oficial, podrás experimentar en carne propia el odio de las turbas con tan sólo no seguir a la manada… a ninguna, claro.

Yo no, yo acabo de jamarme unas lentejas de sueño mientras bebo un Malbec exquisito. Allá ustedes! A mí los nuevos adalides de lo cierto me resbalan.

1568

Klaus Schwab y Borge Brende, fundador y presidente del foro de Davos, respectivamente, acaban de sacar un comunicado condenando la invasión rusa y respaldando a Ucrania. «…condenamos profundamente la agresión de Rusia contra Ucrania, los ataques y las atrocidades», dicen.

Schwab y Brende son los ideólogos del postulado del great reset, que subraya el fin de los Estados Unidos como principal potencia mundial para el año 2030. Son también quienes verdaderamente echan hacia adelante la agenda de la justicia social crítica y de los «peligros del calentamiento global» como el ‘constructo’ de una nueva ideología.

Schwab y Brende han elegido a la China como ejemplo paradigmático de nación exitosa y compasiva. Que respalden a Xinping y carguen contra Putin puede no tener sentido para muchos, pero así son las cosas.

Quien crea que la dinámica geopolítica de estos tiempos continúa respondiendo a los postulados ideológicos tradicionales de los últimos 150 años está más perdido que un peo en un jacuzzi, como dice un buen amigo avecindado en Barcelona (allí los separatistas también se han solidarizado con Ucrania, por cierto).

Vivimos los prolegómenos de una nueva etapa de la humanidad entera. Nosotros, ustedes, somos testigos excepcionales del fin de una era y del comienzo (inquietante, aterrador) de otra. Tengamos los ojos abiertos. La historia no se trata, ni siquiera, de alianzas, apoyos y discursos. Yo, al menos, antes de convertirme en un seguidor de la conga de moda, prefiero observar a la distancia.

1567

La guerra es un sinsentido. Un sinsentido perpetuo e inevitable. Desconfíen de quienes la condenan en voz alta y, sin embargo, la ensalzan hasta el infinito. Los diarios y noticieros que nos vendieron la histeria del covid 19, que condenaron y conspiraron contra un presidente elegido limpiamente, que avalaron una asonada fraudulenta, son quienes ahora manichean (una vez más) la narrativa del horror. Por qué?

Por cierto, que el castrismo apoye a Rusia pero al mismo tiempo, el populista mexicano López Obrador critique la invasión del zaricillo Putin, es una muestra más de cómo las ideologías tradicionales no tienen vela en este entierro… lastima que ninguno de ustedes se percate.

1559

¿Hacia dónde vamos, te preguntas? Børge Brende, presidente del foro económico internacional, te lo aclara amablemente.

«Lo más inmediato es que debemos asegurarnos de que el crecimiento global sea más inclusivo» dice. Y elige a Xi Jinping como modelo a seguir: «Muchas economías avanzadas tienen pronósticos prometedores, como China, cuyas exportaciones aumentaron más de $ 675 mil millones el año pasado, un aumento del 26 por ciento con respecto al año anterior».

El tipo sonríe. Sabe que tiene agarrado el sartén por el mango. Y vuelve a insistir en la colectivización horrenda, esa distopia orweliana: «Una forma de avanzar en una recuperación más equitativa es comprometerse a brindar inversiones sostenibles a las economías subfinanciadas».

El chivo expiatorio, el lobo de Pedro es nuestro viejo amigo (y un nuevo aliado). Brende se excita: «factores como las nuevas variantes de COVID-19 y el aumento de los precios de la energía» son los responsables del nuevo Saurón, ¿Y ustedes, amigos míos, pensando noblemente que el aumento del costo de la vida es consecuencia de alguna mala gestión? ¡Cuánta inocencia!

En estas últimas declaraciones del discípulo de Schwab, hace tan sólo una semana, vuelve a exponerse esa especie de nueva ideología que ya se erige como mantra del futuro luminoso: «A mediano plazo, debemos potenciar la transformación digital, porque la economía global está experimentando un rápido avance y expansión tecnológicos, lo que el Foro Económico Mundial ha denominado la Cuarta Revolución Industrial». Y vuelve sobre la amada y distante China: «La digitalización de la economía global es la razón por la cual el 14° Plan Quinquenal de China ha pedido que las «industrias centrales de la economía digital» representen el 10 por ciento del PIB del país para 2025, frente al 7,8 por ciento en 2020″.

¿Ya perciben amigos míos, hacia dónde van los tiros?

Y como colofón de oro, esa especie de terror permanente: «A más largo plazo, debemos comprometernos a ser ecológicos porque el cambio climático es el desafío más importante de nuestras vidas. La economía global podría enfrentar consecuencias sin precedentes, con una reducción potencial de hasta un 18 por ciento en los próximos 30 años , si no se toman medidas de descarbonización».

«Alcanzar las emisiones climáticas netas cero para 2050 requerirá una transformación fundamental de nuestra economía», predice. «Todas nuestras prioridades (una economía mundial más equitativa, digital y ecológica) se basan en una mayor cooperación mundial»… y esa es la tapa al pomo, el discurrir futuro de sociedades y regiones. Hacia allá vamos. Allí practicamente estamos.

1555

Hay un estudio del investigador del instituto Manhattan Christopher Rufo que se los recomiendo con entusiasmo. Trata sobre la implementación corporativa de la cultura woke en los Estados Unidos, por lo cual termina siendo en fin de cuentas una especie de bitácora cronológica sobre el enseñoramiento del horror del “progresismo” social en los Estados de la Unión. Es decir, es una muestra prístina y contundente sobre la pérdida de las libertades individuales y del sentido común en estos prolegómenos de una nueva era que vivimos.

En Disney, por ejemplo, es estableció un programa de capacitación llamado “Reimaging tomorrow” donde se enseña a los empleados que ellos mismos deben “asumir la responsabilidad de educarse sobre el racismo estructural contra los negros» debido a que Estados Unidos posee una «larga historia de racismo sistémico y transfobia», razón por la cual los trabajadores blancos deben «superar sentimientos de culpa, vergüenza y actitud defensiva para comprender qué hay debajo de ellos y comprender que deben ser sanados.” ¿Y cómo se logra “curar” a los pecadores blancos? Pues por mediación de un programa desarrollado por la empresa, llamado “21-Day Racial Equity and Social Justice Challenge”, donde se implementan guías como “75 Things White People Can Do for Racial Justice” y “Your Kids Are Not Too Young to Talk About Race” en las que aprenderás a ser compasivo y solidario.

En la Lockheed Martin Corporation, sus ejecutivos blancos fueron obligados a participar en un programa para expiar la culpa de ser caucásicos, deconstruyendo la “cultura de hombres blancos”. Organizado por White Men As Full Diversity Partners, una empresa especializada en lograr el “despertar” del opresor racial. Los fundadores de la firma han argumentado que los hombres blancos deben “trabajar duro para entender” su “privilegio blanco”, “privilegio masculino” y “privilegio heterosexual”, que termina brindándoles beneficios no ganados de manera justa y/o equitativa.

La Raytheon Technologies Corporation ha implementado las teorías de la justicia social crítica en su curso obligatorio de verano “Stronger Together”, donde el CEO de la segunda compañía contratista de defensa más grande del país, Greg Hayes, prometió «promover la diversidad» y «cultivar un cambio significativo para nuestra sociedad», y luego pidió a todos los empleados de Raytheon que firmaran el compromiso y verificaran sus propios prejuicios. Rufo nos explica que “En un taller titulado «Desarrollo de la alianza interseccional en el lugar de trabajo», la capacitadora en diversidad Rebecca York explicó a los empleados de Raytheon que la teórica racial crítica Kimberlé Crenshaw desarrolló el concepto de interseccionalidad para exponer «sistemas entrelazados de opresión» y «descomponer el poder en privilegio y marginación». Eso es lo que se le enseña actualmente a los empleados de la compañía.

The American Express Company, por su parte, ha lanzado un programa de capacitación en teoría crítica de la raza que enseña a los empleados que el capitalismo es fundamentalmente racista y les pide que deconstruyan sus identidades raciales y sexuales y se clasifiquen en una jerarquía de «privilegio». El programa de “Antiracist Initiative” fue lanzado luego de la muerte del delincuente George Floyd. Dice Rufo que, en una lección relacionada, American Express instruye a los empleados a cambiar su comportamiento en la oficina según su posición relativa en la jerarquía racial y sexual. Los capacitadores brindan un diagrama de flujo azul con reglas específicas para interactuar con empleados negros, mujeres y LGBTQ: si un miembro de un grupo subordinado está presente, los empleados deben practicar la «alianza interseccional» y ceder ante él antes de hablar. En otro folleto, las instrucciones para los empleados blancos son aún más explícitas: “identifica los privilegios o ventajas que tienes”; “no hables sobre los miembros de la comunidad negra y afroamericana”; “No se trata de tu intención, se trata del impacto que tiene tu accionar en tu colega”.

Lo mismo sucede en Bank of America, donde se ha implementado un programa de reeducación racial que afirma que Estados Unidos es un sistema de “supremacía blanca” y alienta a los empleados a “despertar en el trabajo de su letargo”, instruyendo a los empleados blancos en particular a “descolonizar sus mentes” y “ceder el poder a las personas de color”. Verizon lo mismo con su programa “Conscious Inclusion & Anti-Racism”, o Google con su “Allyship in Action” donde se afirma que “todos los estadounidenses son criados para ser racistas». CVC, Walmart, AT&T… la lista es escalofriante e interminable.

Y es que acá se ha llegado a un punto de no retorno, la podredumbre se acumuló durante demasiado tiempo y ahora el pus nos explota en la cara como cuando drenamos un acceso MRSA en la sala de emergencias. Dios, si existe, que nos pille confesados…

1543

Esto no se trata, simplemente, de la dualidad entre Pisistratus, el tirano benévolo y compasivo y Hippias, el tirano loco, rencoroso y cruel. La política moderna trasciende personalidades y partidos. Ni Biden es una cosa ni Trump la otra. Tras las máscaras o los conceptos icónicos se arremolinan intereses infinitos y poderes inimaginables. Quedarse en el esbozo caricaturesco es una anomalía. Todo aquel que pretenda tener una cierta idea sobre el futuro por venir, tendrá que a…

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1537

Oscar Silvera Martinez, ministro de “justicia” cubano, sobre el nuevo código de familia, un guiño cariñoso al movimiento woke del “neo-progresismo” occidental:

“El nuevo Código de las Familias tiene un carácter inclusivo, es respetuoso con los tratados internacionales y reconoce derechos a cada persona en el ámbito familiar. El proyecto no fabrica ni impone modelos, es reflejo de la realidad cubana. Coloca a Cuba y su pueblo en una posición que capta las diferencias y las protege. Es un proyecto de sumas y multiplicaciones, resultado de la participación de todos y todas…”

1536

San Remo en Cuba significa el ocaso y no la apoteosis de la ortodoxia comunista. , contrario a lo que muchos piensan. En algún tramo del camino el neo (post) castrismo pactó con el ejercicio de quienes estructuran una nueva visión de la historia.

En un futuro próximo la ilusión de la libertad y la normalidad serán más palpables pero igualmente falaces. Al discurso del proletariado, el de las tecnologías y la no posesión de bienes! Algo parecido pero radicalmente opuesto.

El conservadurismo comunista, típico de los totalitarismos colectivistas del siglo XX, incluyendo al castrismo, zozobran entre las aguas de la cultura de la cancelación, un prospecto teórico absolutamente occidental y “burgués“.

El último código de la familia isleño es la consagración del Schwabismo en Cuba. Ya el matrimonio criollo no es entre un hombre o una mujer, sino entre dos personas. El imago de la patria protestad se convierte en “responsabilidad parental”. Se crea la “autonomía progresiva de los niños”, la “gestación solidaria” y la “adopción homoparental”. Sidelnikov y todos sus antecesores deben de estarse recolviendo en sus tumbas.

San Remo, amigos míos, no es una concesión sino un pago de cuotas. El neocastrismo transita, como antes los delincuentes de la sierra tras el violín rojo de Lenin, el trillo del progresismo “capitalista” occidental parido del horror de la histeria pandémica y del golpe de timón electoral en USA. Como ya imaginarán, el futuro es unánime y glorioso!