1149

Esta tarde fui a buscar a mis hijos a la escuela y aproveché para escuchar la radio. Sintonicé el programa de Agustín Acosta, como hago en ocasiones. Acosta, de más está decirlo, es un periodista conservador y bastante serio en sus análisis e interpretaciones. Sin embargo, escucharlo esta vez fue corroborar el horror de que la gente no acaba de comprender absolutamente nada. Y esto no sólo es una cosa triste sino también y, sobre todo, preocupante.

Agustín imagina un mundo donde aún perdura el mercado como motor principal y esencial de las acciones de los hombres, gobiernos e instituciones. Cree que a una super compañía como Twitter le interesa perder puntos en la bolsa y que, en base a eso, corregirá el rumbo de sus decisiones. ¡Cuánta inocencia!

Sigue atrapado en el ya anacrónico esquema de la antigua guerra fría y del choque de las ideologías clásicas de finales del siglo diecinueve. No alcanza a visualizar que los oscuros episodios de estos meses trascienden cualquier atisbo posible de la historia pasada.

También dice Acosta que en las elecciones venideras el partido republicano recobrará las cámaras legislativas y luego hasta la propia casa blanca, y entonces hará pagar a los demócratas (desde la propia ley) tanta desidia y bla, bla, bla, bla… y así hasta el infinito.

Mientras la gente no acabe de comprender que las reglas han cambiado, que la crisis constitucional en los Estados Unidos sería sólo reversible a través de una violencia irredimible (tal y como acontece a lo largo de la historia cuando las épocas transmutan), que el peligro más atroz no sólo acecha sino que ya mora entre nosotros entonces, mientras la gente no acabe de comprender tanta simpleza, la cosa estará (mañana mismo) aún más jodida.

1108

Existe un editorzuelo en nuestro patio, (hombrecillo que se alimenta como sanguijuela hambrienta de los grants del gobierno federal), que ha sostenido durante los últimos años la teoría de que vivimos en un mundo irreal donde unas computadoras gigantes controlan nuestros sentimientos, nuestros sueños y nuestras acciones. (La idea la copió de los hermanos Wachowski y no de Platón ni de Philip K Dick, que el tipo no da para tanto).

Pues bien, nuestro hombrecillo de marras desde el gran fraude hasta estos días se la ha pasado ofreciendo camisas de fuerza a todos quienes desconfían del resultado electoral. Los acusa, nada más y nada menos, que de “conspiranoicos”.

1051

Carlos Alberto Montaner, desde su adhesión al “bidenismo” puro y duro, no ha hecho otra cosa que replicar el discurso más anti-liberal posible (liberal en términos de Locke): el de la llamada “justicia social crítica “, que no es más que neomarxismo cultural, interseccionalidad o como se le quiera decir. ¡Que lejos flota aquella caricatura del CAM antiestatista y pro-capitalista de los tiempos de George W. Bush!

1028

Señores, el guaniquiqui es importante y asegurar una vejez decente y tranquila es una prioridad para cualquiera. Les digo esto porque acabo de escuchar a Carlos Alberto Montaner, con voz agotada por el tremendo peso de los años y la ponzoña irreversible del Parkinson asesino, aleccionando a votar a favor de Joe Biden y Kamala Harris, que “no son socialistas”. Miami, señores, se ha convertido en un circo, gracias sobre todo a las necesidades de personas y empresas. (Bueno, es algo que pasa en todas partes, en realidad).

Por cierto, escuchando emisoras AM locales en español e inglés me he percatado de que las propagandas a favor de candidatos demócratas supera a los del elefante en proporción de 6 a 1. Al menos ya sabemos de qué lado se encuentra el billete gordo.

Nota: A CAM le corresponde todo el derecho del mundo a expresar su apoyo por quién quiera. Pero eso, lo sabemos, no es una novedad ni un acto de valor inclaudicable, como algunos pretender hacer ver. Mi punto es otro.

1027

Un amigo, hermano y colega que se encontraba evaluando a pacientes de Hospice en un gran Assistance Living Facility en Miami Beach ayer por la tarde me llamó muy consternado hacia el ocaso para contarme que, conversando con varias ancianas en el lugar, salió el tema de las elecciones a relucir. Mi amigo les preguntó, entonces, si ellas ya habían votado. Todas respondieron alegremente que sí. “¿Y por quién votaron, si se puede saber?” “Ay, Doctor, por el viejito olvidadizo, el flaquito… ¿cómo es que se llama? Biden, ése mismo”. “¿En serio? Pero ¿por qué? Ese viejito no es cosa fácil”. “¡Ay, mijo, nosotros no sabemos nada de eso. Las enfermeras nos llenaron a todas las planillas y nos dijeron que teníamos que votar por el flaquito porque el otro es loco y quiere que todos los viejos nos muramos”.

Ya ven, amigos míos, una de las variantes de cómo es que se establece el fraude electoral. La historia, por cierto, es absolutamente cierta.

Nota: Cada uno de esos ALF tienen entre 300 y 400 votantes activos. Así que ya saben…

915

Cuando la llamada primera ola del Coronavirus “azotó” al condado Dade, se iban a configurar hospitales de campaña que, eventualmente, evitarían la saturación de los servicios sanitarios. Yo iba a formar parte de un team médico que jamás se llegó a estructurar porque no hizo falta. Ni los hospitales se sobresaturaron (el Baptist, el Kendall y el propio Jackson siguieron funcionando a la misma capacidad de siempre), ni las morgues se desbordaron, ni hubo tampoco que recoger muertos por las calles.

De hecho, las cifras dadas a nivel local no son reales: entre un 30 y un 40% de los numeritos, están inflados por la manera en que se codifican los casos. El propio gobierno lo admitió por mediación de la doctora Birx. Muy bien, ahora están hablando de una segunda (e inexistente) ola. ¿Nos volverán a hacer el ofrecimiento de mandarnos a un hospital de campaña pagándonos muchísimo dinero, como la primera vez, o los organizadores volverán a morir del desengaño?

PD: el virus existe, es una realidad. Y es muy peligroso para ciertos grupos etáreos. En las circunstancias adecuadas puede ser letal. Pero… no se justifica paralizar al mundo ni obligar al uso de máscaras por doquier. Los costos de tanto desatino ya son terribles.

602

Quien ose desacreditar a nuestro dios Otaola, que está a punto el sólo de derrotar al castrismo (a lo sumo una semana, antes de que pidan la rendición desde labana) es un traidor a la causa sacra de los mambises y de juan manuel cao! Ave Otaola, los que vamos a morir te saludamos!

Pd: Quicutis y Descemer son los otros dos integrantes de nuestro Olimpo sagrado. A ellos nos debemos.

419.

(Y la loba feroz no era tan feroz como la pintaban…)
La señora Ileana Ros Lethinen, tras su retiro del Congreso, se ha enrolado como senior advise de la compañía Akin Gump, un consorcio encargado (entre otras cosas) de promover negocios norteamericanos con la dictadura castrista.
“Akin Gump Strauss Hauer & Feld LLP has a long history of counseling businesses engaging in authorized trade with Cuba, as well as involvement in nongovernmental organizations with a particular interest in promoting change in U.S. policy and economic engagement with the country”.

Así que ya saben, nada suele ser como aparenta. Somos simples peones…

417.

La Poderosa 670 AM es uno de los últimos bastiones del anticastrismo clásico en Miami (y por ende, en el exilio). Sin embargo, esta tarde, en unos de sus acostumbrados “paréntesis informativos” el locutor anunció con voz adusta que ya estábamos próximos a conmemorar otro aniversario de “ la invasión de Bahía de Cochinos, donde el gobierno norteamericano envió a mercenarios para derrocar a la revolución “. Al tipo que copió el mensajito del Granma deberían de botarlo por vago, por bruto y además, por imbécil…

398.

La esposa de Juan Guaidó está en Miami. Ahora mismo la están entrevistando en la emisora 1040 AM. Señores, la causa de Venezuela está perdida. No cojan demasiado lucha con el tema. La opción de una intervención militar no está ni estará sobre la mesa. El sentimiento anti norteamericano, aunque solapado, es palpable en quienes se oponen al madurismo. La corrección política carcome a la dirigencia opositora venezolana.

pd: Los oyentes venezolanos que llamaron en vivo a la estación sólo pedían que el obcecado Trump les ofreciera estatus legal en tierras imperiales.


Esta mañana en la 1040 AM de Miami:

Rodríguez Tejera: ¿El venezolano necesita de una intervención militar para poderse liberar? El venezolano sabe que necesita cambios, pero cree que no puede hacerlos por sí solo.

La señora Guaidó: Claro que podemos hacerlo. Podemos conseguir completamente en nosotros la respuesta. A nadie le duele más nuestra tierra que a nosotros. A nadie le duele Venezuela como a un venezolano.

284

Los embates de lo peor de la generación rikera, de los jóvenes vástagos del chavismo madurista, de las interminables caravanas de la Centroamérica empobrecida y violenta, ya se dejan sentir en la sureña Kendall, donde hasta las patas que antes empollaban en el viejo tronco del lago de la calle ochenta, ahora tienen que sobrevivir entre latas vacías y basura… (y el murito pa cuándo?)