3077

Entramos en una nueva era donde la ideología tradicional de las clases sociales (posteriores al iluminismo y a las revoluciones industriales del siglo dieciocho) entra en franco deceso. Ya rigen los autoritarismos medioambientales y tecnológicos y la politiquería del “buenismo” con todos los postulados “woke” a la cabeza, compartidos desde Argentina a los Estados Unidos, desde Alemania hasta Israel. El mito occidental de que “los pueblos mandan” no es más que una falacia. Como siempre, el mundo es regido por aquellos intereses que atesoran el poder; sólo que ahora esos intereses han mutado en una especie de monstruo que aún no alcanzamos a entender. El afán de trascendencia es un enemigo poderoso… el más magnífico y soberbio que alguna vez la ilusoria “libertad” de los hombres haya enfrentado.

3071

La única solución posible que puede salvar a USA es imposible. Se trata de una violencia generalizada que rete al sistema. Pero, por supuesto, no va a pasar.

USA y Occidente están condenados a un futuro donde primará un totalitarismo tecnológico disfrazado de “democracia”. (Y la gente feliz). El mundo que alguna vez conocimos y habitamos, ya no existe.

Por cierto, la rueda de la vida sigue. Nos vemos esta tarde en la feria del libro. Estaré allí con “Fuera de este mundo”. Juguemos a la falsedad estoica de que la gente aún lee.

3070

Nos abocamos al totalitarismo tecnológico. Es sólo cuestión de un mínimo tiempo. Entonces la pesadilla imaginada por Philip K. Dick será real. Ya estamos en los prolegómenos de la distopia, donde ocurre un lógico re acondicionamiento de la política y las sociedades. Si la popularización del smartphone allá por el 2010 fue el inicio de una nueva era en la etapa de los hombres, el éxito rotundo de la histeria del Covid y la apoteosis de la “democracia” disfuncional norteamericana han sido la tapa que se le ha puesto al pomo.

3069

“Trump es responsable del ataque del miércoles al Congreso por parte de los alborotadores de la turba. Debería haber denunciado inmediatamente a la turba cuando vio lo que se estaba desarrollando».

* Kevin McCarthy, flamante líder de la nueva mayoría republicana en el Congreso, sobre los hechos del 6 de enero del 2021.

(Veo a los a auto-calificados “trompistas” muy contentos con la “victoria” partidista en el congreso. Tendrán alguna idea de lo que pasa frente a sus narices?)

3065

Los votantes republicanos se asombran y se indignan con las demoras en el conteo de votos de las diferentes legislaturas, como si la misteriosa aparición de nuevas boletas favoreciendo al partido que gobierna en Washington fuera un hecho inédito y no un deja vu terrible de lo que ya acaeció en noviembre del 2020. Pero lo más increíble es que para muchos de ellos la respuesta es seguir votando, a como de lugar.

La Diosa Democracia suele acarrear a más fanáticos insensatos que cualquier otra religión en la historia de los hombres. No importa cuantas veces te esquilmen y te violen; te seguirás prestando a ser sodomizado.

El show debe de continuar a toda costa. Las dos alas establecidas de la oligarquía, el antiguo Partido Republicano, ahora unido a la élite del Partido Demócrata como una única entidad política gobernante, debe seguir rigiendo sobre todas las cosas. Por eso trabajan juntos desesperadamente para evitar la revuelta de hombres y mujeres trabajadores enfurecidos y traicionados que apoyan a Donald Trump.

¿Y cuál es el mejor remedio? Hacer creer a esa inmensa masa de agraviados que con su voto pueden cambiar el status quo imperante. Es un círculo vicioso e irredimible de una crueldad absoluta. Y en eso estamos, apostando a que la “democracia”, como el soberbio Dios del viejo testamento, nos salve de las vicisitudes y las plagas.

3064

Trump ha sido el único outsider verdadero de la política norteamericana de los últimos 40 años. Por eso se encargaron de aniquilarlo. No es un secreto. El propio magnate constató la imposibilidad de cambiar verdaderamente el rumbo de Occidente durante su presidencia. Rodeado de la clase política tradicional (ese nido de víboras) a duras penas pudo salir indemne de la casa blanca (por ahora). Fue incapaz de oponerse a la narrativa programada de la histeria del covid, jamás pudo constituir un gabinete decente de personas que compartieran su visión de nación y tras el robo a cara descubierta de noviembre del 2020 jugó dentro de las fronteras que le establecieron. Ni más ni menos. Ahora con su persistencia tenaz sobre la necesidad de validar un sistema que lo descabezó, no hace otra cosa que deslegitimar todo su discurso anterior. La trampa fue certera; la encerrona, formidable. Los enemigos del “loco” no han dejado cabos sueltos. Tras la pérdida del timing tras los hechos infaustos de noviembre del 2020, el nuevo mundo ha echado a andar, incluso con la complacencia de sus más acérrimos críticos. La legalización de la falacia de la democracia se ha impuesto.

3063

Según The Hill, el mayor donante de la farsa electoral de turno es el mega reaccionario George Soros, con 128 millones de papelitos verdes destinados a la causa de la “democracia”. (En este punto trato de contener las carcajadas). Así que anímense y cooperen con la voluntad del magnate húngaro (y sucedáneos) de consolidar el show a como de lugar. Voten por el gordiflón parásito que se enfrenta al otro gordiflón ocioso en la boleta y ayuden a engrandecer la voz del pueblo (aquí vuelvo a desparramar una risotada inevitable) y a cimentar las esperanzas de una libertad sin cortapisas. Anímense que mientras ustedes votan, yo apuro una copa de Glenfiddich…

3060

«El grupo de Puebla, heredero ideológico del foro de Sao Paulo, contra el Foro de Davos». Ese es el verdadero debate de estos tiempos. Una contienda que retoma vuelo tras el triunfo de Lula, un extremista ideológico de la vieja guardia. Esta discusión, de más está decirlo, es entre postulados de izquierda que, de una forma u otra, comulgan con aquello de la nueva justicia social. La batalla será ganada por el foro económico mundial, por supuesto. De hecho, ya está ganando.

Y aunque esta especie de nueva ideología global (en realidad es un conjunto de fundamentos que le adeudan al marxismo, pero NO son marxismo) maneja el concepto de un colectivismo tecnológico y corporativista que, con la complacencia de muchos, intenta regir en el futuro, no es ni siquiera el sueño pajístico de Marx y sucedáneos. Podemos decir con algo de justicia que el futuro colectivismo social habrá emanado más del capitalismo democrático occidental que de los manuales de filosofía comunista.

Hace unos meses un famoso comentarista político decía lo que para mí es una verdad del tamaño de un templo: la mayor amenaza para los Estados Unidos no es el comunismo sino el globalismo. Creo que la «muerte» de las ideologías será un hecho a mediano plazo (ya es, de hecho, una realidad en ciernes). Pero será una muerte con un ganador inobjetable. La sociedad entera, de hecho, se ha preparado para ello. Los últimos 32 meses son el vívido ejemplo de que con determinación y guaniquiqui, se acarrea al ganado con facilidad extrema.

3058

La “democracia” sólo sirve para vendernos la ilusión de una falsa justicia. Y es que nada puede ser justo allí donde rigen las mayorías. (En realidad, quise decir, nada es justo allí donde las mayorías aparentemente deciden, porque las mayorías jamás rigen). Por eso los innumerables adoradores de esa religión parida a la luz de la dañina ilustración francesa me causan pena y risa. Yo también, por supuesto, pertenecí alguna vez a esas legiones de aupadores del culto de la “democracia”. Imposible no serlo, viniendo de donde vengo. Pero, por supuesto, estaba errado. La democracia sólo sirve para vendernos la ilusión de una falsa justicia. La “democracia” no hace otra cosa que validar cualquier horror posible. Y ahora, jámense con papas a Lula y compañía.

3055

No subestimen a los cabezas de trapo. La fe los imbuye y les hace realizar cosas notables. La ambición mística los lleva al auto sacrificio más brutal. Hace unos dias, por ejemplo, en la UFC, Islam Makhachev, un fanático religioso que pelea en las 154 libras, derrotó al inmenso Charles Oliveira así, como quien chasquea los dedos. A estos tipos no se les puede sacar de la ecuación en esta nueva era de la historia que vivimos.

3049

El brillante teorico del post liberalismo Sohrab Ahmari lo dice fuerte y claro. Escuchen:

«Los estadounidenses vivimos bajo un régimen. En un sentido técnico, todos los pueblos viven bajo regímenes, cada nación tiene un orden político organizado. Pero uso el término “régimen” en el sentido amenazador que los liberales estadounidenses suelen aplicar a lugares como, bueno, la Rusia de Putin. Solo que nuestro régimen es mucho más sofisticado que la burda autocracia de Putin. Ejerce su tiranía a través de actores privados: trabajadores de Silicon Valley, reporteros del Times. El régimen se ha absuelto».

3044

El Oscar. Y qué diablos significa, desde hace varios años para acá ganar el Oscar? Absolutamente nada mínimamente elogiable. El Oscar, en todo caso, es el triunfo subjetivo del “buenismo” y la inclusividad que ya no es futuro, sino presente. Me divierten aquellos recios paladines de la “libertad “ y el “capitalismo“ que hoy lloriquean por un Oscar para Ana de Armas (y no me refiero a amigos que han escrito sobre el tema sin tomárselo a pecho) como si tal cosa poseyera u otorgara algún aval de fiabilidad profesional. El Oscar es desde hace ya tiempo, desde la apoteosis de la ilusión de la igualdad a ultranza, un simple premio político e, incluso, ideológico. Y casi les aseguro algo: la de Armas de la red avispa estará nominada por esta Blonde casi sin dudas, pues según los cánones del Hollywood podrido y liberal, la señorita de marras es latina y probablemente afro, es decir, una mujer no blanca, título que ya le endilgaron a Anya Taylor-Joy hace no mucho (esta última sí una excelente actriz, por cierto, a diferencia de la nacida en La Habana). Señores, el chovinismo fatuo apesta tanto como los otros pecados capitales del criollo.

3041

Varios cientos de personas que estuvieron presentes en el capitolio aquel 6 de enero del 2021 están siendo sometidos a procesos legales sin ser culpables de nada. Todos reclaman que no han recibido apoyo alguno ni de la administración saliente ni de los representantes locales del partido republicano. Han sido abandonados a su suerte. Y aún así andan por ahí los traedores de la buena nueva: “el voto nos salvará y salvará a la nación”. Y yo me pregunto: el voto por quién o quiénes? Por aquellos que no han movido un dedo en aras de mantener su status y su modo de vida? Por esos que apuñalaron por la espalda en cuento tuvieron ocasión al presidente saliente caído en desgracia? Por estos que apoyan las mismas políticas de sus rivales en el congreso y el senado? No jodan. Votar es validar este sistema podrido e ilusorio. Conmigo no cuenten en lo absoluto.