676.

Anoche escuchaba un programa en una de esas emisoras AM que dedican todo su material, desde hace décadas, al tema de la libertad de Cuba, y no pude menos que horrorizarme y entristecerme una vez más. Los panelistas, veteranos de mil contiendas (físicas y también burocráticas) analizaban el golpe del 10 de marzo, con lo cual cayeron en el consabido debate sobre la previa revolución del 33. Y para horror de horrores, los tipos insistieron en la misma diatriba de la “revolución traicionada” con la que muchos legitiman al castrismo y a los hechos del 59. Es la “revuelta justa y necesaria” eterna a la que ha aludido cada pillo y cada ingenuo desde la creación de la república. El tema de Cuba, reciclable y cansón, no ofrece expectativas ni esperanzas. La herencia de los estados paternalistas legada por los libertadores autoritarios (entiéndanse Bolívar y compañía) del siglo XIX sobrevivirá por siempre en la psiquis comunitaria de amigos y enemigos, de rivales y de aliados. Al final, la mayoría de ellos batallan una idéntica contienda en pos de la revolución eterna. Pues bien, como tantas veces les he dicho, mi patria es mi familia.

Publicado por

Rafael Piñeiro-López

Rafael Piñeiro-López, escritor, ensayista y Doctor en Medicina (1994). Ha sido articulista en diarios como Periodista Digital (España) y La Razón (Argentina). Ha publicado los poemarios "Los Hombres Sabios" (Editorial NeoClub 2015) y "La Bala de Sansón" (Editorial Signum Nous, 2016). Fue fundador y editor general de la revista sobre Arte, Cultura y Pensamiento "Signum Nous". Reside en la ciudad de Miami.

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .